sábado, febrero 12

Eres para mí un dios, una fruta prohibida pero deliciosa. Perder en el paraíso a tu lado no importa, contigo se paga pecar. Puede ser mi ruina oportuna, tal vez mi enfermedad o tal vez mi cura, todo depende si me das tu dulzura o me dices que no. Eres una estrella fugaz que la inmensidad no puedo alcanzar y tú no te das ni cuenta que hace tiempo estoy sedienta de ti, esto me esta quemando y así no puedo seguir. Te veo pasar tan cerca de mí, ni me determina yo que me desvivo por ti. Se que eres fruta prohibida pero daría mi vida por darte una mordida. La esperanza está encendida. Que no daría por ser la dueña de tus besos y es que contigo no me importan los excesos. Yo en cada hueso nací libre y ahora estoy presa este deseo lo llevo muy preso en cada hueso